31 de agosto de 2010

Tu piel



No quisiera jamás que tu cuerpo estuviera lejos del mío, otra vez.
La distancia entre nosotros solo desgarra la piel de mi cuerpo
porque quiere salir corriendo a donde se encuentra el tuyo.
Es un dolor tan grande, que pareciera estar muerta en vida.
Porque desde el mismo momento que nuestros poros se juntaron
supe que eras la contiuación de mi piel, mi 50% restante,
lo que me complementa, mi alma gemela, mi media sandía,
la sal de mi huevo, mi todo, mi mundo, mi vida.

No sé que tiene tu piel que me exita y hace que mi sangre hierva
dentro de mis venas. Que tu olor me encabrita y me hace desearte
como la abeja desea el dulzor de la flor.

Y que cuando estoy entre tus brazos me siento en casa, segura,
como si ese lugar fuera el lugar perfecto donde refugiarme y descansar.

Te quiero por siempre conmigo,
porque sé que eres el amor de la mía vida.

Cerca de tu piel quiero vivir los años que me quedan
y en tus brazos poder morir, feliz y completa.


NOTA DEL AUTOR: Esta publicación queda sólo como el mero recuerdo de un amor que ya no existe.