15 de agosto de 2011

Mi hombre


He conocido un hombre
¡Y qué hombre es el que he conocido!
No hay hombre que se le parezca, no.
Este hombre, este hombre es mío
Mi cuerpo, mi piel, mi mente y corazón lo han reconocido
y al más leve contacto
desea una fusión.

Mi hombre es analítico
nació con una sed por la sabiduría
tiene una mente curiosa
nada se le esapa
o quizás muy poco
todo lo piensa
todo lo ve
todo lo quiere saber
todo lo quiere comprender.

Mi hombre es tierno
en la intimidad se deshace en cariños
y siempre tiene una palabra dulce en los labios
una frase encantadora
que me hacer rendir a sus pies
que me enamora
Le encantan los abrazos
y su debilidad son mis besos,
mi sonrisa.
Puede parecer un hombre serio
hasta frío
pero de eso tiene muy poco
porque cuando lo tengo entre mis brazos
se vuelve un niño.

Mi hombre es alegre
a veces sin que lo note
tiene la talla a en la punta de la lengua
y todo le parece gracioso
Le gusta reirse harto
para desestresarse
Me encanta cuando al reír
se tape la boca con la mano.

Mi hombre es apasionado y fogoso
nunca se cansa de mi cuerpo
y siempre me quiere amar
Siempre está dispuesto
en cualquier momento
en cualquier lugar
Sus manos me recorren
me rodea con su aliento
su cuepo encendido
hecho para darme placer
En los actos amatorios es insaciable
y eso me enloquece
Fuimos hecho el uno para el otro.

Mi hombre es de piel morena,
pelo largo, castaño,
con unos crespos hermosos,
entradito en carnes como tanto me gusta,
de tronco corto y piernas largas
se mueve chistoso al caminar,
su voz es característica
y a veces me canta canciones al pasear,
su aroma es exquisito
nada mejor que el olor de su piel
el olor de sus labios cuando lo beso
el olor a hombre,
mi hombre.

En sus ojos se oculta una pena
y a veces, el corazón se le transforma en una roca,
le cuesta demostrar todo lo que siente
y sólo una vez lo escuché llorar.
Estudia Psicología para entenderse.
Escucha música oscura
algunas sexonas, como él,
es desordenado, lo sé.
Lleva siempre puesto el pañuelo que le regalé
y no tiene miedo de decirle a todo el mundo quién se lo dio.
Cuando llegamos tarde a la casa, siempre me pasa a dejar
aunque eso implique irse sólo a las tantas a su casa.
No le gusta dormir en casa ajena,
ni menos con ropa.
Le gusta el café batido,
como el que hacía su mamá.
Le gusta comer
eso no lo niega,
dice que estaremos gorditos de amor
y no le importa si mi físico crece un poquitito.
Gusta de las mujeres grandes,
caderas anchas
y hermosa voz al cantar.

Extraña a su madre, pero no me lo dice.
Vive como ermitaño en su casa,
pero en mi casa le gusta compartir.
Se siente acogido, creo.
Trato que se sienta en familia.

Le gusta la Psicomágia,
componer música,
tocar la guitarra,
jugar WOW,
escribir sus sentimientos en el Fotolog,
el Twitter casi ni lo ocupa
y su Facebook está plagado de posteos míos.

Es celoso,
sí, mucho,
pero ya no quiere serlo.
No me molesta,
es más,
me provoca ternura.

Me quiere sólo para él
y le encanta que lo cuide.
Desea compartir su vida conmigo
y le gusta la idea de tener hijos.

Su sueño es tener una gran familia,
unida,
con una mujer que lo ame, lo cuide y lo respete.
Disfrutar de sus hijos y educarlos bien, darles mucho amor.
Él quiere ser feliz.

Yo quiero ser feliz con él.








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