17 de junio de 2012

Carta a mi Psicópata Personal







A mi Psicópata.

Dos puntos.


No entiendo qué estás esperando.
Todos los días frecuentas mis lugares, espiando, queriendo saber más de mí, como estoy, dónde estoy, con quién estoy, qué hago, qué no hago, etc.
Te burlas de mis cosas, sabes que te hago daño y aún así no eres capaz de dejarme tranquila.

Será, quizás, por la misma razón que yo hago lo mismo. Sí, también soy tu psicópata y lo más estúpido de todo esto es lo inútil que resulta, ya que ambos sabemos lo que hace el otro y a pesar de todo, seguimos.

Un juego. Un exitante juego.
Entre lo perverso y el sadomasoquismo.
No me digas que no.

Pero no sé... ¿Qué pretendes?

Yo acá te espero. Tanto juego me despertó el deseo por ti, por poseernos, por follarnos, por golpearnos, un abrazo tierno en esa cama de motel y luego separarnos.


Porque eso es todo lo que hay.
En este juego no existe el amor. Ni siquiera el amor propio. 
Acá es todo exitación y sexo.
Perverso, macabro y sensual.


Atentamente,

Juliette.


Postdata. Dos puntos. ¿Qué estás esperando?

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