28 de enero de 2013

Asediada



(Acuarela: 'Perseguir Libélulas' de )

Trato de recordar en qué momento las cosas se me escaparon de las manos y no logro encontrar respuestas.
De un momento a esta parte me siento asediada, sin poder caminar tranquila por la calle, pensando que en cualquier esquina, quizás, puede ser...
No sé hasta qué punto su cabeza deja de entender lo que le pedí y se sumerge en un mundo en donde la negativa no es una opción, sino un empuje para ser perseverante.
Eso llega a ser enfermo.

Le he pedido 'déjame tranquila' y se ha aparecido por mi casa sin avisarme. Dos veces.
Me fui de esa casa y aún temo encontrarlo afuera de mi oficina, escondido en un automóvil, esperando a verme, a seguirme, a asediarme, con tal de tenerme cerca.
Y pienso que hasta yo estoy enferma.

¿En qué momento pensó que de esa forma lograría atraer mi atención?
¿Cómo no se dio cuenta que con ello conseguiría mi repulsividad hacia su persona?
¡Mira que llegar con un lienzo y querer colgarlo entre dos postes, para que cuando yo pasara, lo viera!
La guinda de la torta: Era una sábana robada o sacada del Hospital Psiquiátrico.
¿No lo encuentras ENFERMO?
Yo sí.
Por eso dejé de hablarle, por eso me alejé. Ya soporté muchas tonteras de una persona que no sabe cuando retirarse, que no sabe perder.

Y quizás le guste que me sienta mal, que no pueda salir tranquila a la calle, que tenga que esconderme y pedirle a mis amigos que no le digan mi paradero.
Así es como algunas mujeres aparecen muertas.

Sí, soy drástica y absoluta, pero estoy diciendo la verdad.

Solo aléjate y déjame en paz.



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